Recopilado por Ricardo Bittelman Saporta, oftalmólogo
La nueva tendencia de incrustarse joyas en los ojos se originó en Europa, pero de manera rápida se expandió a Norteamérica gracias al doctor Emil Chynn, primer cirujano en realizar esta intervención. Ante una gran expectación mediática, la operación llevada a cabo por el médico neoyorquino en una joven rusa fue transmitida en directo por la cadena televisiva FOX.
El método consiste en hacer una leve incisión en la conjuntiva del ojo, membrana transparente externa del globo ocular. Luego de esto, se inserta esta delgada pieza de joyería de platino. Este corte es tan mínimo, que no requiere sutura.
Luego de la intervención, la voluntaria señaló que los primeros días experimentó una leve molestia ocular, pero que una vez acostumbrada, estas ya no se sienten.
Al margen de los comentarios de la joven, entidades especializadas ya están estudiando los efectos de esta moda. Por ejemplo, la Academia Americana de Oftalmología ha aconsejado no realizar este tipo de técnicas, ya que pueden generar infecciones, conjuntivitis y sangrado. Por ende, la institución ha advertido que aún no existen las pruebas que garanticen “la seguridad o el valor terapéutico de este procedimiento”.
Fuente: http://www.biobiochile.cl/